Te entiendo perfectamente -solía decir hace algún tiempo. Te entiendo, & estoy aquí para tí, por siempre -solía repetir muchas veces, antes. En esa especie de "antes" que ya no es un ahora, porque yo así lo quise; & en días como hoy, ese impaciente "antes" viene a corromper mis pensamientos, & a llenarme de ese abyecto grupo de sensaciones que producen (la mayor parte del tiempo) los recuerdos. Esos recuerdos que llegan tan repletos del insaciable deseo de dejarlo a uno estupefacto, con esas sinceras ganas de llorar, que no te permiten realizar de manera correcta el tan imprescindible proceso de respiración, & con esos deseos aún más bestiales de volver atrás, & que te dejan al fin & al cabo, esa melancolía, ya conocida por mí, que se introduce de una forma tan perfecta & mordaz en el alma, que nadie logra sacarla de allí sin su consentimiento. En días como hoy, es cuando esos recuerdos atacan al cuerpo, & claramente, al alma, & cuando casi ya no quedan lágrimas, es cuando necesito un apretado abrazo, de aquellos amigos a los que perdí, & a los que me perdieron, a los que me amaron & a los que amé, a los nuevos, & por sobre todo a los viejos, a los que tengo el placer de observar día a día, & a los que están lejos, a los que han estado conmigo en cada momento, & también a los que no, & por último, a aquellos con los que no cruzo palabra, a aquellos a los que herí, & los que me hirieron, por mi parte, está todo perdonado. Habrá que olvidar -suelo decir hoy en día -.
No Entiendo..en realidad si..no la verdad no no me entiendo soy demaciado humana para comprenderlo.. solo me queda vivirlo & callar...
Punto Finalisimo-.
domingo, 29 de marzo de 2009
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